lunes, 9 de enero de 2017

Plan de 5 puntos para empezar bien el año

Valerines míos, ¡feliz 2017!

El año rueda hoy, 9 de enero, primer lunes laboral.  ¿Vamos bien?  ¿Respiramos con normalidad?
Lo sé: se nos hace cuesta arriba por muy bonito que nos lo pinten.

Cuesta arriba, año nuevo
Catedral de Sevilla
Te traigo sólo unos apuntes para que te enfrentes a esta primera semana con valentía:


  1. Trazar un plan de emergencia y prioridad.
  2. Te recomiendo el plan UPITO de entradas anteriores.
  3. Ordenar y priorizar:  
  4. Ten siempre una lista de tareas (sin fecha-hora) y otra de actividades (con fecha-hora).  Ambas pueden ser obligatorias u opcionales, pero deben estar siempre ordenadas por prioridad.
  5. Gestiona las crisis con el método Scuba de buceo:
  6. Parar, respirar, pensar.   Párate, deja lo que estés haciendo y respira lenta y profundamente.  Suelta el aire con tranquilidad.  Cuando estés relajado, piensa cómo solventar la crisis, aunque sea de manera un poco provisional.  Ya pensarás luego en una solución definitiva.
  7. Comunicación eficiente:
  8. Escucha atentamente antes de hablar y habla con educación.  Así no hay equívocos.
  9. Alcanzar el equilibrio:
  10. Cuerpo, mente y alma deberían estar en concordancia. Si no lo están, este es un buen momento para empezar a cuidarte por dentro y pro fuera.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Mejora lo bueno

Nota:  estuve varias semanas atendiendo asuntos personales y académicos y encargos de Charitinas.  Lo lamento.  Vuelvo a la carga con energías renovadas, algunas cosillas ventiladas y varios exámenes aprobados.

Te recomiendo la lectura Quédate con lo bueno de mi otro blog Divina Valentina.

No siempre todo es maravilloso.  Procura quedarte con lo bueno.  Pero si algo no es todo lo bueno que quieres … ¿porqué no lo mejoras?

Mi ordenador portátil es un HP Pavilion con unos añitos.  Sinceramente, es un fiasco de ordenador.  No me gusta nada de él:  desde la gestión del sistema operativo al teclado birrioso, pasando por la gestión de recursos o lo defectuoso de sus puertos USB.  Para colmo, la tapa del portátil es pulida, y se raya con muuuucha facilidad.

No sabía cómo arreglar ese aspecto tan desastroso y me puse en contacto con mi yo artesano Charitinas.  Pero tampoco se me ocurrió mucho.
Hablando con Carmen, de Manualidades Carmen Carranco, me descubrió la solución:  hacerle decoupagé con papel de arroz o servilletas.
Después de comprarle unas servilletas divinas de rosas en tropel, al final me topé con un gran papel de arroz de uno de mis artistas favoritos:  Alfonso Mucha.  Y el diseño escogido disimula el logotipo HP del centro de la tapa.

Siguiendo los consejos que anoté de las clases anteriores con Carmen Carranco, toda una profesional, apliqué el papel centrado y logré que tapara todos los arañones de la tapa.  Una vez seco, decoré un poco con pintura metalizada en relieve y algún que otro toque de barniz dimensional.  Por último, una buena capa de barniz protegerá mi diseño.

 Os dejo algunas fotos donde de la tapa del portátil completa y también de los detalles en relieve.

Charitinas, ordenador personalizado





¿Qué os parece?
En dos ratos conseguí un resultado sorprendente, único y, desde luego, mejor.  Sin cambiar de ordenador, sin gastar en productos caros, usando material que ya tenía, … me quedo con lo bueno.

Quédate con lo bueno.  Y si no ves lo bueno, pónselo tú ... o encárgaselo a Charitinas, caprichos artesanos.


Feliz Navidad, mis Valerines

lunes, 31 de octubre de 2016

Triunfa en la vuelta al cole (5): Mi plan UPITO para organizarte


Nota:  Puedes ver una adaptación de estos consejos en Triunfa en la vuelta al cole (3): Mis 8 llaves para optimizar el tiempo

Muchas veces nos despertamos sin ganas de nada, hacemos como que trabajamos todo el día y nos acostamos agotados con la sensación de no haber hecho gran cosa.  ¿No te preguntas porqué?  La respuesta es que no organizamos nuestras tareas ni por asomo.
Te presento mi Plan UPITO para hacer más y mejor.

1) Salta de la cama con alegría

Despiértate temprano, una ducha rápida, la colonia de baño, y un buen desayuno (sin falta) con leche, cereales y alguna fruta.
¿Tienes tiempo para una caminata de 30 minutos?  Si es así, ¡estupendo!, esto te despeja para todo el día y aprovechas para comprar el pan.  Si no, déjalo para más tarde, o procura caminar bastante a lo largo del día.
Respira hondo, que hay que coger al toro por los cuernos.

2) Recoge un poco tu lugar de trabajo/estudio

El color naranja claro te hará sentirte animado/a y optimista.  Recógete el pelo porque te va a estorbar.  Si trabajas en casa, ponte ropa cómoda;  pero nunca vieja o sucia.  
La tarde-noche anterior debiste dejarlo todo recogido.  Échale un vistazo. ¿Todo bien o es un desastre ya?
No soy muy dada a usar un idioma extranjero pero, como cantaba Stevie Wonder … Don’t worry, be happy.  Y si no eres happy (feliz), bebe un vaso de agua, que vamos a lograr que seas un poquito más feliz.
Todo funciona mejor sin distracciones, y anima más a hacer las cosas. Recoge tu espacio (haz las camas, limpia la mesa, ordena tu escritorio, etcétera).  Estas simplezas te darán la sensación de que ya tienes algo hecho y ya has empezado.
Antes de coger los materiales que necesites, usa rutinas rápidas que te hagan sentir cómoda: abre las ventanas, pon música alegre (o suave, si necesitas concentración), enciende incienso, tómate una infusión, ...
Si trabajas sentado, prepara el escritorio o tu mesa de trabajo con la primera entrada de esta serie: Triunfa en la vuelta al cole (1) - La mesa delestudiante

¿Lo tienes todo a mano? P’alante, sin distracciones por el camino.

3) Pregúntale a los que saben de esto:  tu calendario mensual y tu agenda.

Hablaremos con más detenimiento de cómo se usa la agenda en publicaciones siguientes de esta serie.  Si aún no tienes tu agenda, te recomiendo las agendas personalizadas de Charitinas.
Aunque al principio te cueste, sé constante en esto y verás pronto los resultados.
Coge la agenda y revisa lo que tienes que hacer (y que anotaste anoche, por supuesto).  Organízalo a lo largo del día, atendiendo prioridades:  lo Urgente, lo Prioritario, lo Importante, y TOooodo lo demás.
Administra bien el tiempo, porque se desperdicia mucho en tonterías.  Y ponte una hora tope para cada cosa, para no distraerte demasiado.

4) El plan UPIto en detalle

Aunque no lo parezca, sólo unas pocas tareas nos dan muchos beneficios (por ejemplo, mantener el orden y limpiar), y una gran mayoría las que nos quitan el tiempo (tener que ordenar y limpiar cada dos por tres). Céntrate en hacer bien lo importante, y el resto vendrá solo.  Si dudas, pregúntate porqué tienes que hacer algo, y qué pasaría si no lo hicieras.
Este es el plan UPITO, algo sencillo pero eficaz para saber qué tienes que hacer:
- U - Si tienes algo URGENTE que hacer, ¿qué haces leyendo esto?.  Corre, que no espera.
- P - Encuentra lo que es PRIORITARIO y resáltalo.  Las citas no pueden esperar, ya sean una reunión, el médico, el veterinario, el examen o la sesión golfa.
- I - Entre hueco y hueco de tareas urgentes y prioritarias, ve haciendo las IMPORTANTES, así todo marchará bien.  Empéñate en hacer esto con eficiencia para no tener que repetirlo.
- TO - En los momentos bajos o de descanso, haz TODO lo demás (lo rutinario), como vaciar las papeleras, doblar la ropa, ordenar los cajones, etcétera.

5) Los 5 consejos que ya habrás escuchado mil veces:

(1) Las cosas más difíciles se hacen lo antes posible, para que te coja más despejado.  Y es que rendimos más al poco de despertarnos (salvo que te acostaras a las tantas, claro).
(2) Descansar es tan importante como hacer.  Par ser efectivo y mantenerse concentrado hay que relajarse unos 5 minutos cada hora de trabajo.  Levántate, pasea, charla un ratito, mira el móvil, pica algo para reponer energía (un descafeinado o algo con azúcar) … y a seguir con lo que te dice la agenda.
(3) Si te sientes cansado, puedes aliviar la fatiga mental con aromas de eucalipto, romero y vainilla.
(4) A veces surgen imprevistos ineludibles de última hora.  Hazlos según su nivel de urgencia o prioridad, y anota en tu agenda lo que no puedas hacer (en las tareas pendientes).  Así, si un día ocurre una urgencia, algo interesante o simplemente no te encuentras bien, podrás plantearte sólo hacer lo imprescindible primero, y ya irás añadiendo tareas importantes si vas teniendo tiempo.
(5) Si se tercia, fotografía el resultado de tu trabajo para copiarlo o mejorarlo en veces sucesivas.

6) Se acabó por hoy:  mañana más y mejor

¿Cómo te fue?  Seguro que mañana lo harás incluso mejor.  Ya puedes repasar tu agenda y planifica el día siguiente.
Recoge tu espacio:  orden, limpieza y ventilación hacen maravillas.  Despídete de tus macetas y animalitos, verás que lustrosos están mañana.
Relájate, pon a ventilar tu habitación mientras cenas algo ligero (con algo de fruta o un lácteo).  Y mientras haces la digestión, puedes preparar la ropa del día siguiente, leer, hacer un sudoku o llamar por teléfono.
Y ahora, a dormir del tirón, porque te lo has ganado y ya lo tienes todo listo para triunfar mañana.

Buenas noches, mi Valerín.


martes, 11 de octubre de 2016

Triunfa en la vuelta al cole (4): el calendario mensual

Un calendario mensual es un sistema de apoyo para tu agenda, que te ayuda a controlar mejor tu productividad a l/p.
Si quieres ver ejemplos de calendarios mensuales, puedes visitar  esta entrada del blog de Charitinas, caprichos artesanos, o en su página de calendarios mensuales.

¿Qué debe contener un calendario mensual?

Los apartados mínimos son:
  • un calendario bi-anual o tri-anual, a 1 página, para poder ver a la vez este año y el siguiente y/o el anterior
  • un calendario del año anterior a 1 página,
  • un calendario del año actual a 1 página,
  • un calendario del año siguiente a 1 página, y, por supuesto
  • todos los meses del año actual, en vista mensual, a 1 página c/u.


¿Cómo debe ser tu calendario mensual?

Pues debe tener una característica importante: que sea práctico.  Lo primordial es que quieras usarlo.  Da igual que tenga todos los apartados anteriores.  Si no te animas a darle uso, es para nada.

1) Lo primero que te recomendaría es que tenga el tamaño apropiado.  Si lo vas a tener colgado detrás de la puerta, puede ser grande.  Pero si va a estar en tu tablero de corcho, depende del espacio que quieras reservarle (en grande, o sólo un cuarto del tablón).  Si además, pretendes llevarlo en el bolso, ya ni te cuento lo que debería reducirse.
Mi recomendación:  tamaño folio o medio folio tras la puerta o en el tablero;  o bien uno que quepa en el bolsillo de tu agenda.  Es lo más práctico a la hora de organizarse:  tenerlo siempre a la vista o siempre a mano.

2) Lo segundo es que te sea cómoda al verla:
  •  fechas claras, con los festivos en rojo
  •  con suficiente espacio en los recuadros de cada día
  •  con espacio para otras anotaciones en los márgenes
  •  con una página por cada mes para que puedas anotar particularidades
  •  que cada mes incluya un contador de semanas.

3) Lo tercero es la personalización (customización es un anglicanismo y, de paso, una catetada): 
  •  Elige un modelo que combine contigo, con tus gustos, tus colores, tu estilo.  Charitinas, caprichos artesanos te lo hace a tu capricho en un periquete, y a buen precio.
  •  Ponle tu nombre.  Que tú sepas que es tu calendario, y el calendario sepa que es tuyo y está para servirte.  Ya sé que parece una tontería, pero esa idea mutua de posesión ayuda psicológicamente.

¿Cómo usar tu calendario mensual?

Una vez establecidas las relaciones entre tu calendario mensual y tú, anota en un papel lo que es importante para ti a nivel de organización. 
¿Lo tienes ya claro?  Ahora apunta antes de nada en cada mes: (en ese orden y tachando lo que no proceda)
  •  los festivos y las vacaciones
  •  las citas médicas como vayan surgiendo
  •  las renovaciones:  el dni, el inem, el seguro del coche,
  •  fechas de los pagos de suministros (agua, luz, gas, teléfono, seguros, etc.)
  •  Fecha máxima de entrega de trabajos, estudios (anota también el día que los entregaste si fue antes o después)
  •  Cuándo tienes exámenes y otras pruebas
  •  los días que trabajas y los que te ausentas del trabajo (ya verás como luego la nómina está clara)
  •  los días que vas a clase y los que no vas (anota el motivo).
  •  Eventos a los que quieres acudir:  cursos, seminarios, ferias, exposiciones, etc.

Ahora ya tienes en tu calendario mensual todo lo importante.
Con esto a la vista, podrás ver los huecos que quedan para las tareas del día a día y dar el máximo de ti mismo y organizarte día a día.
Tenlo siempre presente, y no se te olvidará nada de nada.  ¡Disfrútalo!

Nota:  no te olvides de comprar tu calendario mensual del siguiente año con antelación (3 meses antes), para así poder planificar eventos que ya conozcas o a los que debas anticiparte.



sábado, 1 de octubre de 2016

Triunfa en la vuelta al cole (3): Mis 8 llaves para optimizar el tiempo

Valerín, hace un mes que se acabaron las vacaciones, que empezó el nuevo curso, que volvimos al trabajo, y que volvió a casa ese vecino al que nadie soporta.
El sol se va apagando cada día un ratito antes, y se enciende un ratito después.
Pero eso no significa que tengamos que vestirnos de otoño el alma. Aquí lo único que se caen son las hojas, porque los ojos los vamos a tener bien despiertos para despuntar como nadie en este otoño bendito.
Yo tiendo a tener muuuuuchos imprevistos en mi vida. Para que eso no me agobie, planifico todo lo que puedo en mi agenda, que os comenté en la página de bienvenida que se llama Valeria. Os doy las 8 llaves que abren y cierran mis relojes.



1) ¡Buenos días, mi Valerín!

Lo primero del día: despiértate temprano, agradece (a Dios, al Universo, a quien comparta tu casa, o a tí mismo) que sigues vivito y más o menos coleando. Dúchate (no más de 5-10 minutos) y desayuna bien. Esto es siempre lo más importante, si no, tú día cojea.
Si puedes, sal a dar un paseo de 30 minutos a 1 hora a buen ritmo.  Así te despejas y el día va ya de corrido. Pasea al perro, al gato, a tu abuelo o a ese vecino amargado que nadie quiere … Verás qué bien os sienta a los dos.
Si no has podido caminar, no te preocupes:  vete andando al trabajo o da el paseo por la tarde.

Ahora sí, empezamos el día con ganas:  haz unas pocas respiraciones profundas, que allá vamos.

2) Tu lugar de trabajo o tu escritorio

Si trabajas sentado, prepara el escritorio o tu mesa de trabajo.  Te recomiendo ver la primera entrada de esta serie: Triunfa en la vuelta al cole (1) - La mesa del estudiante
La noche anterior debiste dejarlo recogido.  Échale un vistazo.  ¿Tienes tu plantita cerca?  ¿Encendiste la luz ya?  ¿Cogiste agua fresca para todo el día?
Riega la planta, enciende la luz y bebe un buen trago de agua.  Coge lo necesario para comenzar a ser efectivo.

3) La agenda por bandera

Coge la agenda, ábrela y revisa todo lo que tienes que hacer (y que anotaste anoche, por supuesto).  Organízalo a lo largo del día, atendiendo prioridades:  lo urgente, lo prioritario, lo importante, y toooodo lo demás.
Hablaremos con más detenimiento de cómo se usa la agenda en la siguiente publicación de esta serie.
Si aún no tienes tu agenda escolar, te recomiendo las agendas personalizadas de Charitinas.
  • Anota primero las citas ineludibles y luego las tareas urgentes. 
  • Ejecuta las tareas más difíciles en las primeras horas, cuando rendimos más porque estamos más despejados. 
  • Haz las tareas importantes con esmero, para no tener que repetirlas. 
  • Programa descansos de 5-10 minutos cada hora más o menos. Relájate lejos de lo que estabas haciendo, y así evitarás “quemarte”. 
  • Cuando ya estás más cansado, tómate un respiro con un café o algo de picar.  Ese aporte de cafeína, azúcar o lo que sea, te devolverán tu energía. Mientras te recuperas del todo, resuelve tareas rutinarias.  Por ejemplo, yo doblo la ropa u ordeno mis cachivaches mientras veo un trozo de película (sí, las veo a plazos). 
  • Programa al menos una hora diaria para imprevistos de todos los días.  Eso te dará margen por si alguna tarea se alarga más de la cuenta o te llaman por teléfono todos tus amigos.

4) Distracción mala, mala, mala

Deja muy poco hueco a las “distracciones”.  No mires el correo electrónico antes de haber terminado una tarea importante.  Igual  pasa con las redes sociales:  cuando termines la segunda tarea importante del día, podrás echarles un vistazo de 10 minutos (ni uno más).  Y así sucesivamente.

5) Se acaba el día

¿Lo has hecho más o menos todo?  ¡Óle!
Si no es así (a pesar de que te has esforzado), no te frustres, no pasa nada.  Lo has hecho todo lo mejor posible y mañana tienes otro día para seguir dándolo todo.  Tu agenda te echará una mano.

6) Despídete de tu agenda

Lo último del día es revisar tu agenda y planificar el día siguiente. 
Si tienes dudas sobre cómo se planifica en la agenda, revisa la siguiente publicación de esta serie (en una semanita). La primera es:  Triunfa en la vuelta al cole (1) - La mesa del estudiante

7) Adelanta trabajo para mañana

Recoge tu lugar de trabajo. Deja todo ordenado, límpialo un poco y ponlo a ventilar para que mañana esté despejado.  Despídete de tu plantita hasta el día siguiente.

8) Relájate antes de dormir

Pon a ventilar tu habitación. Ahora, una cenita ligera donde no falte fruta o un lácteo. Para no acostarte con la digestión a medio hacer, prepara mientras la ropa del día siguiente y lee un ratito o haz un sudoku. Ya puedes dormir tranquilo porque ya lo tienes todo previsto.  Eres una persona de pro.  Buenas noches, mi Valerín.


¿Qué te parecen mis llaves, Valerín?

lunes, 19 de septiembre de 2016

Triunfa en la vuelta al cole (2) - Mi escritorio personal

En la entrada anterior (Triunfa en la vuelta al cole (1) - La mesa del estudiante) os di unos pocos de consejos sobre cómo ordenar la mesa de estudio o trabajo.
Yo ya no estoy en mi época de estudiante febril, aunque siempre sigo estudiando de múltiples formas.


Este es mi escritorio, que está en mi habitación.  De hecho, está justo debajo de un inmenso espejo.

Mi mesa es muy pequeña, como ya os comenté, y con el ordenador ya pierdo la tercera parte efectiva de ella.  Pero es indispensable para mí usarlo.  Por cierto, la tapa está muy estropeada, así que estoy pensando hacerle un poquito de decoupage un día de estos.



En mi lado izquierdo de la mesa sólo hay una vela de jazmín y un minicorcho enmarcado.  También me hice un mini-calendario mensual donde anoto alguna cosilla que luego compruebo en la agenda.  Justo en la pared de al lado, hay 2 pequeñas lámparas leds flexibles que no se ven en la foto.
Pero en mi lado derecho hay muchas más cosas:  la botella de agua de 3/4 l, tres "libros blancos" que hice yo, una cajita de scrapbook, y delante de todo, el lapicero.



Aquí ves mi agenda, y mi libreta de notas actual.  Al fondo tienes el corcho en un marco verde hoja empolvado chulísimo.



Estos son mis "libros blancos", que puedes ver en mi página de Charitinas en facebook.  El malva tiene apuntes de webinars y eventos a los que asisto. La pequeña tiene los encargos de artesanía personalizada de Charitinas.  Y la del pájaro es un "bullet journal" a mi modo (notas inconexas, poemas personales, detalles que consulto a menudo, etc.).




Esta caja la hice yo para tener a mano la carpetita de post-it, una libretita, una caja con pinzas, el sacapuntas, y esas cosas, y otra con caramelos sin azúcar.
El sobre que hice a juego con la caja, para guardar algunos papeles sueltos que debo revisar en breve.


  
Estas bolsas guardan útiles de escritura y cables y eso.

Y esta es mi caja de cleanex de madera, que hice hace ya unos años.

Triunfa en la vuelta al cole (1) - La mesa del estudiante

Mi mesa de estudio/trabajo es muy-muy pequeña.  Pero en ella me apaño bien.  ¿Cómo?  Teniendo en ella sólo lo indispensable.  En mi mesa no hay apenas adornos, pero sí todo lo que necesito cerca siempre.




Si empezamos el curso y la mesa de estudio de tu hijo/a es una leonera (aplicable también al cuarto), tienes que leer esto sí o sí.  Si ya eres mayorcito/a y no sabes qué hacer con tu mesa, pero sabes que no es la mejor para estudiar, no te saltes estas líneas.  Y si vuelves al trabajo después de un duro verano de descanso y más descanso, también te vendría bien echarle un vistazo.

Un espacio limpio, recogido, y práctico es posible.  No sólo porque queda muy bonito, sino porque, además, resulta más funcional.  Todo funciona mejor sin distracciones, y anima más a hacer las cosas.

El desorden que vemos nos confunde, así que manos a la obra para ir de lleno a por la meta:  hacerlo todo lo mejor posible.  Concéntrate.

Lo primero, vacía la mesa y límpiala.  Si tiene la superficie estropeada, arréglala:  ponle un vinilo, fórrala con algún papel bonito y claro (como si fuera decoupagé) y barnízala, o como quieras.  Lo mejor es ponerle encima un cristal de cantos redondeados para que no se estropee la superficie.

Después, busca algunas cajas de zapatos o fiambreras de varios tamaños para ir ordenando todo lo que hay en la mesa.
Ordena según el tipo de material, pero también según lo necesites a diario o de vez en cuando.  Por ejemplo, yo tengo en mi escritorio una regla de 20 cm, pero en la estantería tengo las de 30 a 60 cm, que necesito como 1 vez por semana como mucho.
Reserva también los apuntes, que no pueden estar en la mesa, pero los necesitarás todos los días.

Cuando ya sepas todo lo que tienes, vuelve a ordenar.  Todo lo que quieras tener en la mesa debe caber en una caja de zapatos.  Cuando hayas escogido el material, colócalo bien en la mesa.  Lo normal que debes tener es:
a) En el lado contrario a la mano con la que escribes
- la lámpara de mesa (usa luz blanca, mejor de bombillas leds)
- Un calendario de mesa mensual, donde puedas anotar algo básico
- Algún adorno muy pequeño que te guste y anime.
b) En el lado de la mano con la que escribes (puedes ponerlo todo de pie en una cajita mona)
- un bote lapicero con lo que uses en casa (es decir, una copia de lo que lleves en el estuche de clase y la regla, algunos rotuladores o lápices de colores, etc).
- un estuchito, cajita o mini neceser, con los útiles de escritura que no van en el lapicero (goma, sacapuntas, tipex, clips, grapadora pequeña, fixo, pinzas, …)
- una libreta de notas
- una carpetilla o sobre con post-it de varios tamaños/colores
- la agenda (te recomiendo una escolar, como las que tiene totalmente personalizadas Charitinas en facebook).
- Una botella de agua (hidratarse es obligado para mantenerse concentrado).



¿Ya tienes tu mesa con lo indispensable?  Lo has hecho muy bien.  Peroooo, y ahora ¿qué hacemos con todo lo demás?
Fácil.  Divide y vencerás, esa es siempre la técnica:  organiza, organiza, organiza.

Igual que hemos hecho con la mesa, ahora vas a ir vaciando las cajas de cartón que fuimos llenando.
Lo principal son los apuntes, libros y diccionarios.  Ponlos de pie en una estantería justo al lado de la mesa.  (Yo ya no soy estudiante oficialmente, así que no tengo tan cerca la estantería).
En otro estante, pon una ó 2 cajas monas y coloca dentro el material de trabajo que no uses a menudo o que sea muy grande.  Por ejemplo:  una caja con útiles de manualidades (pegamento, pinceles, bote de rotuladores y lápices de colores, acuarelas), y otra con el resto de cosas (grapadora grande, perforadora de agujeritos, recambios de bolígrafos, etc).



Esto va cogiendo cuerpo.  
¿Qué nos queda?  Casi nada ya, sólo ultimar detalles.

Te falta ese tablón de corcho tan feo que todos necesitamos en nuestra vida para pinchar los recordatorios importantes (ojo, no pongas fotos, que eso distrae mucho).   Ponlo en la pared de enfrente o en una lateral, donde lo veas bien sentado y de pie.
Debajo de la mesa, coloca una papelera grande.  Si tiene separación para reciclar papel, mejor que mejor.

Por último, algo que no falta cerca de mi mesa son la caja de pañuelos (por si se me caen los lagrimones y los mocos en invierno), un botecito con gel de alcohol y toallitas limpiadoras (porque me pongo perdida con los rotuladores o tintas de manualidades), y además tengo papel secante … por los accidentes con el agua, las acuarelas, … ya se sabe.

¿Te gustan estos consejos?  Ya me contáis, Valerines.


Visita la próxima entrada para ver qué hay en mi mesa de escritorio:  Triunfa en la vuelta al cole (2) - Mi escritorio personal